Bergen, la ciudad mas pintoresca de Noruega

A través de Bergen, la segunda ciudad más grande de Noruega y puerta de entrada a los fiordos noruegos, comenzamos nuestro road trip por el país escandinavo. La ciudad combina naturaleza, cultura y una variada riqueza culinaria.

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El emblemático Bryggen muestra la típica imagen de postal. Varias casitas de madera pintadas en tonos rojizos desfilan a lo largo del Muelle.

P1080833 En 1979, Bryggen fue declarado patrimonio de la Humanidad por la Unesco, y no es para menos. Una vez te sumerges en sus callejuelas, comprendes el porqué de tal denominación. Tradicionalmente fue un barrio de comerciantes marítimos de la liga Hanseática. Actualmente alberga tiendecitas de souvenires a la caza del turista.

P1080839La mayoría de sus edificios fueron reconstruidos tras el gran incendio de 1702 que destruyó el 80% de la ciudad.

Detrás encontramos la iglesia medieval de Santa María, el edificio más antiguo de Bergen.

Otra iglesia totalmente diferente a lo que están acostumbradas nuestras retinas es la Johanneskirken, de estilo neogótico, con llamativo ladrillo rojo y tejado verde. De tal altura que parece haber sido construida para estar más cerca del Todopoderoso.P1080905

Saliendo de la cuidad y fácilmente alcanzable en unas paradas de tranvía (light rail, con una única línea entre el aeropuerto y el centro), visitamos una de las iglesias más originales hasta ahora, la pequeña iglesia de madera de Fantoft, del siglo XIX y estilo vikingo. P1080871En un corto paseo a través de un fantasmagórico bosque, se encuentra resguardado el pequeño templo de madera oscura, reconstruido totalmente tras un incendio en 1992.

De vuelta a la ciudad, y para comprender mejor la historia de la ciudad nos adentramos en la fortaleza del castillo de Bergen (Bergenhus), un espacio abierto de lo más tranquilo para pasear entre sus murallas. La Torre Rosenkratz, construida en 1560, es el monumento renacentista más importante de toda Noruega. A través de su angosta escalera de espiral accedes a las dependencias de la torre. En varias de sus estancias nos esperan atuendos de época para disfrazarnos y pasarlo como auténticos niños.

Una de las atracciones más concurridas de Bergen es el vertiginoso funicular del monte Floyen. En unos minutos alcanzamos la cima desde donde disfrutamos de unas impresionantes vistas de la ciudad, rodeada de montañas y fiordos. Arriba, la oferta de rutas es variada, así que como buenas senderistas nos calzamos las botas de montaña y seguimos las señales, a pesar de que la niebla amenazaba con ir borrándonos el camino. Varios miradores situados estratégicamente regalan una buena panorámica de la ciudad de Bergen y los fiordos como telón de fondo, aunque está claro que hoy no es el mejor día para ello.P1080949 Para terminar nuestro paseo por las nubes, nos adentramos en el bosque de los trols y envueltos por la niebla, caminamos entre seres fantásticos y figuras mitológicas escandinavas.

Desde el monte Floyen podemos acceder a otra montaña de las siete que custodian Bergen: el Monte Ulriken, considerado el techo de la ciudad.
Merecedores de un buen repostaje en nuestro primer día en Bergen, nos dirigimos hacia el turístico Fishmarket o mercado del pescado. Tienen muy buena oferta de especialidades locales, como el cangrejo real, la ballena ahumada o el embutido de reno y alce.P1080863 Si ya echas de menos escuchar un poco de español, adéntrate entre sus puestos. ¡Está lleno de trabajadores españoles!

En Bergen hay casi tantos museos como visitantes. Para nuestro segundo día elegimos el hospital de St. Jørgen, que alberga el museo de la lepra, lugar que documenta fielmente la historia y propagación de esta enfermedad que embistió el país durante cientos de años. El hospital de St. Jørgen funcionó durante mas de 500 años, hasta que en 1946 murieron los dos últimos pacientes. Damos un paseo por las habitaciones, cocina y otras dependencias, que representan fielmente el hospital las dependencias tal y como eran, además de la capilla de madera anexa. Desde allí caminamos hasta la casa donde vivió el investigador Hansen, natural de Bergen, quien descubrió el bacilo que causaba esta enfermedad de tan alta prevalencia.

Bergen se recorre fácilmente a pie pero si quieres visitar los museos del pescador o el de la antigua Bergen (Gamle Bergen Museum) es necesario tomar el light rail o el autobús. Consultamos horarios en la web www.skyss.com, fácil y sencillo. Los noruegos funcionan muy bien y son extremadamente puntuales.

El Gamle Bergen Museum o museo del Antiguo Bergen es una especie de escenario»viviente» al aire libre donde actores de época dan vida a la historia y nos permiten experimentar cómo era el día a día en Bergen hace más de 100 años. El museo está formado por casas de madera del siglo XVIII rescatadas y ubicadas en este área tras la modernización del centro de la ciudad. Allí vivieron y trabajaron acaudalados artesanos,comerciantes, marineros, autoridades o funcionarios. Sin duda un lugar encantador donde pasamos uno de los mejores momentos en la ciudad.

Y una vez en Noruega, ¿por qué no probar algo de su repostería? Catar el mejor dulce en nuestros viajes se está convirtiendo en rutina. Así que nos lanzamos en busca de una de las mejores «bakeris» que encontraríamos en nuestro viaje, la «Sweet rain», donde con un buen caffe latte y un excelente bollo de canela rematamos nuestro paso por Bergen.

2 Comentarios Agrega el tuyo

  1. Lía dice:

    ¡Qué preciosidad! Me encantan las fotos y el texto. Gran trabajo.

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  2. Que chulada de ciudad y de bosques, aunque a mí me habría dado un pelin de miedo 😘😘😘
    https://dreamsatfifty.com

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